LOS
MEJORES COLEGIOS
En
Masculino
y en Femenino
Cada día
aumenta el número de expertos
que llaman la atención sobre una
educación de género que invita a
repensar la escuela mixta.
Diversas investigaciones señalan
algunos beneficios de estudiar
en aulas femeninas y masculinas.
Debate.
Texto: LUZ
MARTÍNEZ
Recientemente Colombia entró a
formar parte, de manera oficial,
de la Asociación Latinoamericana
de Centros de Educación
Diferenciada (ALCED). Esto
significa que nuestro país le
apuesta a una organización
educativa que propende por una
escuela donde niños y niñas
tengan su propio espacio. Para
algunas personas esto puede
sonar a retroceso, pero en
realidad se trata de una
propuesta bastante innovadora,
sustentada y que vale la pena
mirar y poner en práctica.
Las escuelas por sexos separados
han tenido una larga tradición,
pero su popularidad ha pasado
por distintos matices. Quizá los
primeros en sorprenderse con la
nueva apuesta educativa de
escuela diferenciada sean los
mismos estudiantes, que les
parecerá ‘out’, ‘nada que ver’,
‘pasado de moda’, etc., que en
pleno siglo XXI se hable de
favorecer aulas de un solo sexo.
En esto hay dos opiniones
encontradas: los que ven con
buenos ojos las instituciones de
un solo género y los que no.
Para la presidente de la ALCED
en Argentina, Elisabeth
Vierbeller, el discurso sexista
debe ser transformado. “Llegó la
hora de aplicar la inteligencia
de género en la educación. Así
como el mundo hoy habla de
inteligencia emocional, social,
de inteligencias múltiples,
llegó el momento de pensar la
escuela con la variable género,
en su profunda igualdad y
diferencia, en su profunda
complementariedad y
corresponsabilidad”, afirma.
No es lo mismo pero es igual
Es claro que para los que
defienden las escuelas por sexos
separados, los hombres y las
mujeres son diferentes. Distinta
posición pueden tener los que
defienden la educación mixta.
Pero en pleno siglo XXI, se ha
reconocido que la igualdad debe
ser en oportunidades y no en
condición biológica.
De hecho, toda institución
educativa, privada y pública,
debe cumplir con el mandato
constitucional de: “Todos tienen
derecho a la educación” y
“hombres y mujeres son iguales
ante la ley”.
Pero la misma ALCED argumenta
que la diferenciación educativa
favorece la igualdad. ¿Por qué?
¿Cómo? Según la organización, se
ha encontrado que,
sorprendentemente, el peligro de
la discriminación por sexo se
puede dar más fácilmente en la
educación mixta que en la
diferenciada.
Estos colegios, por
lo menos en sus
currículos
académicos, no
tienen como base
educar de manera
diferenciada, pues
se caería, ahí sí,
en una posición
discriminatoria. En
esta época las
mujeres no se forman
en costura y los
niños en ingeniería.
Ya no pasa eso.
Claramente muchos
colegios de género
en Colombia tienen
programas académicos
donde niños y niñas
tienen las mismas
oportunidades de
potenciar su
formación
intelectual.
Pero en ese camino
de aprendizaje es
donde saltan las
diferencias y donde
hay que voltear a
mirar el género,
para concebir un
sistema de educación
para ellos y ellas.
“La ciencia ha
avanzado mucho en
esto y nos dice que
el ritmo de
aprendizaje y los
estilos en la
maduración de chicos
y chicas, la
motivación, la
socialización y el
modo de comunicarse,
son distintos. Esos
datos están
empezando a
incorporarse en la
educación”, afirma
Vierbeller.
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“Así
como el
mundo
hoy
habla de
inteligencia
emocional,
social,
de
inteligencias
múltiples,
llegó el
momento
de
pensar
la
escuela
con la
variable
género,
en su
profunda
igualdad
y
diferencia,
en su
profunda
complementariedad
y
corresponsabilidad”.
Elisabeth
Vierbeller,
Presidente
de
la ALCED
en
Argentina.
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En ese sentido, la
genética ha mencionado diversas
teorías. La ciencia sostiene que
el cerebro de hombres y mujeres
es diferente. El masculino está
organizado de manera más
compacta y eficiente para el
procesamiento de información
visual y espacial, con
predominio del conocimiento
abstracto. La mente femenina
está dotada para un pensamiento
holístico e integral. A la hora
de tomar decisiones, los hombres
son analíticos y suelen basarse
en procesos de cálculos, fórmula
y deducción. La mujer puede
pensar en media docena de cosas
al tiempo, el hombre es lineal,
entre muchas otras.
Más allá de la genética
Aparte de las diferencias
congénitas, los expertos
consultados también sugieren
tener en cuenta las experiencias
del día a día en las aulas
mixtas. María Elvia Domínguez,
psicóloga investigadora de la
Universidad Nacional en Género,
Diversidad e Inclusión Social,
señala que este tema genera
muchas ampollas. Demos un
vistazo a los resultados.
•
Más y menos rendimiento
“Se ha visto que los colegios
que siempre puntean en las
pruebas de Estado son los
segregados por sexo. La
explicación para mí, está en que
los colegios de un solo género
fomentan la competitividad y eso
sube el rendimiento. En los
mixtos, especialmente los
muchachos son más
indisciplinados y eso baja el
rendimiento”, dice Domínguez. La
misma investigadora cuenta que
en la Universidad Nacional, en
programas de Física y Química,
se ha hecho el experimento de
separar hombres y mujeres,
justamente por las notas bajas,
y se ha encontrado que el
rendimiento en ambos grupos sube
cuando no están juntos. Otro
punto que favorece la escuela
diferenciada es el liderazgo.
Según Domínguez, en el formato
mixto, los hombres se llevan el
protagonismo y las niñas tienen
mucha más dificultad en
desarrollarse como líderes.
• Trato preferencial
Para Ángela María Estrada,
psicóloga social de la
Universidad de Los Andes, en la
escuela mixta hay igualdad en lo
que tiene que ver con acceder al
conocimiento, pero no siempre
hay prácticas igualitarias en el
aula de clase frente a las
creencias, los valores y las
capacidades intelectuales de
niños y niñas. “Esto es un tema
tabú, porque los profesores se
cuidan de ser calificados como
machistas y se presentan como
defensores de la igualdad de los
géneros, pero se ha visto que
algunos maestros, por ejemplo, a
la hora de las tareas académicas
dan un trato diferencial. Yo
pienso que la educación mixta no
necesariamente es la mejor para
las mujeres. Hay grandes
excepciones de colegios
exigentes, de ahí que muchas
veces los papás son los primeros
en tener absoluta confianza en
las capacidades de sus hijas”,
explica. Sin duda, un factor
definitivo en la igualdad de
resultados entre niños y niñas
es el apoyo de los papás. No es
mentira que todavía hay mamás
que anticipan el fracaso de sus
hijas: “Mejor te buscamos un
colegio más suavecito’”, “tú te
vas a casar”, etc. Muchas niñas
interpretan ese trato como: “No
soy tan competente como mi
hermano” Según Estrada, los
colegios mixtos deben propender
por ofrecer oportunidades
igualitarias, con profesores que
tengan una visión de género
moderna, porque muchos maestros
llegan a las instituciones con
una posición de género
distorsionada por su historia
familiar.
• Lenguaje
Las investigaciones también
señalan que en los colegios
mixtos se debe observar el trato
entre hombres y mujeres. “Hay
que revisar el lenguaje entre
ellos. Los hombres son ‘tal por
cual’ con las niñas y se vuelve
público que ellos tengan un
discurso sexista y no pasa
nada”, explica Estrada.
Cuenta Patricia Jaramillo,
psicóloga del Colegio Femenino
Santa Clara, que en su
experiencia ha visto que las
niñas que se pasaron de un mixto
a uno femenino, lo hicieron en
parte porque se cansaron del
trato brusco de los niños.
“Ellas dicen que las tratan como
si fueran niños, no solo en el
lenguaje sino en el contacto
físico. Hay niñas que se
aguantan eso y no les molesta y
hay otras que no les gusta y
prefieren buscar un colegio
femenino”, dice. |
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Existen
investigaciones que
aseguran que niñas y
niños educados
diferenciadamente
tienen un mejor
autoconcepto y mejor
rendimiento
académico. |
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La opinión |
Colegio Emilio
Valenzuela
(Masculino)
Para Camilo Bonilla,
coordinador
académico, en el
colegio se reconoce
que los ritmos de
desarrollo físico y
mental de los
hombres y de las
mujeres son
distintos, y que en
algunos casos
requieren una
atención especial.
“Reconocemos que el
mundo es mixto, y
por eso formamos a
nuestros estudiantes
como caballeros que
logren vivir sus
relaciones
interpersonales con
amor y respeto… Es
evidente que existen
casos, como el de la
timidez, en donde es
vital que el joven
comparta en un mismo
escenario con
hombres y mujeres;
sin embargo existen
casos también donde
la opción de educar
en un solo género es
necesaria”.
Colegio Santa
Clara
(Femenino)
Desde su fundación
se pensó en una
educación solo para
niñas. Patricia
Jaramillo, psicóloga
del plantel, opina
que efectivamente
ella sí cree que la
diferencia en el
aprendizaje existe.
Los niños tienen una
manera y las niñas
otra. “Nosotros
ofrecemos no solo
calidad académica,
sino una formación
en valores. Somos un
colegio de educación
integral y nos
interesa desarrollar
el liderazgo en las
niñas. Claro, el
mundo es mixto,
nadie lo discute; y
en algún momento de
la vida hay que
relacionarse con el
sexo opuesto. Eso lo
hemos resuelto con
intercambios
culturales y
deportivos con
niños”, dice.
Colegio San
Tarsicio
(Masculino)
Para el rector Juan
Antonio Rodríguez
Flórez en este
debate no hay una
última palabra. “Lo
que sí hay son
muchos argumentos
teóricos y una
práctica de muchos
años que nos
permiten afirmar la
conveniencia de este
tipo de educación.
Hay que partir de un
requisito
indispensable: el
deseo y la identidad
de pensamiento de
los padres. La
igualdad de géneros
no se ve limitada
cuando se afirma que
hombres y mujeres
sentimos diferente,
aprendemos
diferente, nos
relacionamos
diferente y en
general sus procesos
biológicos e
intelectuales son
distintos. Esas
diferencias
sustentan el que los
procesos de
enseñanza y
aprendizaje sean
diferentes”, afirma.
Colegio Santo
Tomás
(Masculino)
El rector Fray John
Fredy Penagos
Granada, O.P.,
recuerda que en este
debate hay que
respetar la libre
elección de los
padres de familia a
escoger qué tipo de
educación desean
para sus hijos. “Es
cierto que cada uno
de los
establecimientos
tiene sus ventajas y
sus desventajas y
aquí se abre una
gran cantidad de
ofertas para que los
padres elijan cuál
es el más
conveniente,
oportuno y
competente para la
formación de sus
hijos. Los colegios
de un solo género
son, pues, una
propuesta dentro de
una gran variedad de
posibilidades
educativas que
pretende ofrecer una
formación básica
fundamental dentro
de un ambiente
particular”,
explica.. |
|
•
Apatía escolar
No solo en Colombia sino en el mundo
entero las escuelas segregadas por
sexo se llevan los primeros puestos,
así lo demuestran además las pruebas
del Programme for International
Student Assessment (PISA, Evaluación
Internacional de Alumnos). Pero esas
mediciones no solo revelan el
rendimiento académico de las
instituciones. La presidenta de
ALCED cuenta que las pruebas de 2006
mostraron entre los varones un
déficit en sus habilidades
lingüísticas. Varios estudios
también han demostrado que la
deserción escolar está más presente
entre los hombres que provienen de
colegios mixtos que de un solo
género. La tendencia es clara. El
nuevo llamado es pensar en una
educación diferenciada, no
necesariamente en escuelas
segregadas por sexo. Se requiere con
urgencia centros educativos que
piensen en la diversidad de género.
Así como en el camino de modernizar
la escolarización se le da
importancia a crear aulas que no
sean demasiado numerosas, a contar
con profesores capacitados y a la
extensión de la jornada escolar, se
le debe dar relevancia a la
educación diferenciada por género
como un gran aporte para el éxito
escolar.
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